Si piensas que una joya valiosa solo puede estar elaborada con metales nobles, es el momento de revisar ciertos conceptos...
El titanio, uno de los elementos más comunes en la corteza terrestre, fue descubierto en 1.791 por W. Gregor cuando analizaba otro metal, pero no llegó a utilizarse industrialmente hasta el año 1.946.
Desde
entonces se utiliza en diferentes aplicaciones para la industria
aeronáutica, médica, automovilística, y en otras tantas donde es elegido
por sus cualidades tecnológicas.
También
en arquitectura se han descubierto sus propiedades singulares, Frank
Gehry utilizó laminas de titanio a modo de escamas para la
fachada del museo Guggenheim de Bilbao, y algunos edificios emblemáticos
contemporáneos que embellecen los perfiles de las ciudades se cubren de
este material.
Posee
propiedades únicas: alta dureza y resistencia, ligereza, rigidez, tiene
alta memoria en su forma, es muy maleable, y sometido a ciertos
procesos técnicos, tiene la capacidad de presentar diferentes colores.
Ahora,
el titanio muestra su cara más sofisticada, y el mundo de la joyería
experimenta sus cualidades de versatilidad y belleza, aparece como
soporte de las diferentes piedras preciosas en multitud de colores y
texturas.
Los
diseñadores descubren un metal ideal para desarrollar joyas que hasta
ahora eran técnicamente imposibles, piezas donde el titanio desaparece
bajo la superficie de las piedras, haciendo que el brillo sea el
protagonista.
En muchas ocasiones el titanio se combina con el oro blanco o amarillo.
Su
utilización en joyería tiene ciertas dificultades técnicas, ya que por
sus características físicas se necesitan métodos específicos y
maquinaria especial para ser maleado, fundido, y engastado, pero es un
desafío para quien acostumbrado y limitado por las propiedades y peso
del oro, puede dejar volar la imaginación y elaborar libremente piezas
grandes y extremadas que pueden ser cómodamente llevadas.
En
una pieza de oro, se necesita un cierto espesor para alojar las piedras
de manera segura, sobre todo si la plancha presenta curvas
pronunciadas, con el titanio no existe esa limitación, una plancha fina
tiene la suficiente fuerza y consistencia para asegurar la fijación de
las piedras.
El
hecho de poder trabajarlo en finas laminas, unido a que su peso
específico sea una cuarta parte que el del oro, hace que este metal sea
ideal para elaborar piezas que requieren grandes superficies cubiertas
de piedras.
El
precio del titanio es más bajo que el del oro, pero la dificultad que
ofrece su mano de obra hace que en el mercado las piezas elaboradas en
este metal sean ligeramente más caras que aquellas realizadas en oro.
El
titanio me apasiona por todas las nuevas oportunidades que ofrece; la
ligereza, consistencia, la belleza en los matices de su color, la
versatilidad ...
Broche de titanio zafiros azules
Michele della Valle
Anillo en titanio azul , diamantes, y un diamante talla lágrima