viernes, 28 de febrero de 2014

Anillos Con Buzios

Anillo con Buzio Blanco en Plata 925


Anillo con Buzio Blanco en Plata 925
Anillo con Buzio Blanco en Plata 925
Anillo con Buzio Blanco en Plata 925

martes, 25 de febrero de 2014

Fabulosa joyeria Art Deco monocroma


Cada año en junio, Londres, rinde un discreto homenaje a todos los coleccionistas de antigüedades que pasan el año volando de París a Basilea, y desde Miami, a Las Vegas y Nueva York. Con la flema británica más caracteristica, junio comienza en Londres con los primeros días de buen tiempo en meses, la inauguración de la Feria de Lapada en Berkeley Square, el cierre de las listas de invitados para las visitas privadas a la feria Masterpiece y la venta anual de joyas selectas de Christies King Street.
Existen una serie de motivos por los cuales esta venta es nuestra favorita en Londres. Se lleva a cabo en el palacete de Christies en King Street, y que de alguna manera es el lugar adecuado para adquirir obras de arte, y que además ofrece un brunch dominical para mostrar en privado la colección, pero, la razón más importante es la estudiada selección de las piezas y la atmósfera que se respira durante la subasta. Siempre hay piezas excepcionales, como en la mayoría de las subastas similares, pero es una venta en la que siempre encontramos algo muy raro y realmente de colección. Este par de pendientes son un gran ejemplo: fabuloso diseño Art Deco sin firmar, montados en platino con diamantes, onix y perlas naturales. Una pieza única.
E imaginad ahora que alguien adora el período Art Deco y sueña con una colección de joyas con perlas naturales en un tema monocromático blanco y negro, sólo para que sea más exclusiva. Estos son dos ejemplos de piezas que se han vendido en Christies King Street en las dos últimas ediciones. Incluso, hasta puede parecer fácil reunir una colección de tres piezas de extraordinario diseño Art Deco con magníficas perlas naturales.

lunes, 17 de febrero de 2014

Algunos Períodos Relevantes en la Joyería y su Influencia Social

La joyería siempre ha sido sinónimo de elegancia, buen gusto y prosperidad. En cierto modo, símbolo de status, de lujo. Un complemento del vestir. Considerada una inversión, una seguridad económica y en tiempos de recesión y de guerra, efectivo “constante y sonante”.

A través del tiempo, sus estilos y diseños han marcado junto con el resto de las artes, un período específico siempre influenciado por la moda del momento. Representa una época, su cultura y un pedacito de la historia y costumbres de la humanidad. Así mismo, las diferentes gemas utilizadas en joyería guardan entre sí significados simbólicos muy curiosos. Éste, sin embargo, será un tema para otro artículo.

Lamentablemente, con el tiempo, la joyería antigua ha desaparecido en gran parte ya que, al pasar de moda, se deshacían las joyas desengastando las gemas y fundiendo los metales para producir cosas más novedosas o acordes con la influencia del momento. Por esta razón, joyería de alta calidad de finales del siglo XVIII y principio del siglo XIX, que además se encuentre en su estado original, se cotiza a valores muy altos en subastas y anticuarios, especialmente si la pieza pertenece a alguna firma de renombre o de notable procedencia.

Recorreremos brevemente algunos de estos periodos en la historia de la joyería, con el fin de comprender tanto el porqué de su estilo, como para ubicarnos en el tiempo.

Es difícil ubicar una pieza de joyería en un tiempo exacto, ya que los estilos al finalizar un período e iniciar el siguiente, se traslapaban. Es decir, aún cuando había finalizado una etapa, se continuaba produciendo el estilo anterior. Por ejemplo, los retratos en esmalte miniatura. Eran considerados una pieza sentimental y, al no existir la fotografía aun, se hacían en broches o colgantes de oro o plata que contenían el retrato del ser amado o un trozo de su cabello, una costumbre de finales del siglo XVIII, la cual continuó en auge en el siglo XIX de la Era Victoriana.



De 1760 a 1837, surge el período Georgian (Jorge III y IV) y el Regency en Gran Bretaña.

A principios de esta época, la joyería era principalmente status de nobleza y realeza, alcanzable para muy pocos. La tendencia repuntaba hacia lo recargado y muy elaborado. No faltaba en los joyeros de las nobles damas los ornamentos para el cabello, los emotivos relicarios con retratos o un trozo de cabello, los collares cortos de diamantes, los broches, los aretes largos estilo chandelier, o los “pendeloques” que consistían en tres diamantes o piedras de color en forma de gota, suspendidos por algún elemento floral o un lazo central.






En esta época, empezaron a engastarse los diamantes sobre una base abierta, pero las piedras de color cómo granates, topacios, rubíes, esmeraldas, etc. continuaban engastándose sobre una base tapada con el fin de colocar una lámina de color en el fondo, mejorando así su color natural. Los engastes de piedras de color con fondos abiertos intentaron aparecer en 1800, pero no fue hasta 1840 que este tipo de engaste empezó a realizarse a gran escala.

Otro elemento en la joyería de esta época era el “cannetille” suplantando la filigrana cuando ésta pasaba de moda. Consistía en un tipo de filigrana enrollada en forma de espirales o rosetas muy pequeñas que, en conjunto, formaban una pieza completa. Tanto la filigrana como el cannetille fueron procesos que surgieron forzosamente a raíz de la crisis y la escasez del oro en este período. Se lograba mediante hilos o finas láminas de oro, repujadas o no, volúmenes mayores, más elaborados o enmarcados, pero con menor peso de metal.

Al siglo XVIII se le conoce como la “Era de los Diamantes”, por ser la piedra preferida entre los nobles. Gustaban los grandes sets de diamantes, broches en forma de lazo y aretes engastados con diamantes “Old Mine Cut” (Técnica de cortar un diamante que consiste en una mesa muy pequeña y un culet, o cono, abierto, al ser cortados a mano, sin la ayuda de maquinaria alguna, su perímetro no era irregular, por lo general mas cuadrada o rectangular).

domingo, 9 de febrero de 2014

collar art déco de esmeraldas, joya de la Corona Egipcia

Es de sobra conocido que la verdadera alta joyería es tan hermosa por el reverso como por el frente. Para ser dignas de este título, las grandes piezas tienen que estar bien “rematadas”,  y esto significa no ser parco con las gemas o los diseños, incluso aunque no puedan ser vistos. El diseño tiene que estar presente en toda la joya, al igual que en la alta costura. Esta característica distingue a la "alta joyería" del resto.


El collar que mostramos arriba es excepcional en todos los sentidos: su procedencia se remonta a SAR la Princesa Faiza de Egipto, el artífice es Van Cleef & Arpels, las gemas son diez magníficas esmeraldas colombianas y el periodo el Art Déco. Sin embargo, lo más sorprendente de todo es el diseño. La compleja franja de la parte frontal con nueve gotas de esmeraldas que cuelgan de un sofisticado diseño de diamantes y el broche colgante en la parte trasera con un motivo similar y otra esmeralda colgante. Fue realizado por Van Cleef & Arpels en 1929 y se modificó en 1937. La pieza se vendió en 1947 a la princesa Faiza de Egipto. Se subastará en Christie’s Ginebra el 12 de noviembre.

La Princesa Faiza fue una de las cinco hijas del rey Fuad I de Egipto (1968-1936) y hermana del último rey de Egipto, el rey Farouk, destronado en 1952 por un golpe militar, lo que obligó a toda la familia a ir al exilio.

"Nacida en Abdin Palace el 8 de noviembre de 1923, la princesa Faiza era la más atractiva de las cinco hermanas del rey Farouk. En 1945, decidió casarse con su primo lejano, el turco  Mohamed Ali Bulent Raouf. A menudo se dice que el rey Farouk no estaba muy contento con esa boda, hubiera preferido con mucho que su hermana se casase con un príncipe extranjero. La princesa Faiza era muy animada, ingeniosa, y tenía un gusto maravilloso para la ropa y las joyas. Era cliente habitual de las casas de alta costura de París, sobre todo de Chanel. Por lo que se refiere a la joyería, la casa Van Cleef & Arpels fue sin duda su favorita.

Una de las joyas más famosas realizada por Van Cleef & Arpels es el doble clip “Pivoine”, dos peonías realizadas con el famoso “engaste invisible” por el que Van Cleef & Arpels es tan famoso, se unen en un broche junto con las hojas de diamantes. La artesanía de esa pieza es tan extraordinaria que parece que los pétalos se moverían si se soplara sobre ellos. Ese doble clip también formó parte de la colección de la princesa Faiza. Vendió ambos broches por separado unos pocos años antes de morir en 1994. Afortunadamente uno de ellos pertenece ahora a la colección de joyas antiguas de la firma Van Cleef & Arpels. El destino de la segunda flor continúa siendo un misterio.

El collar de diamantes y esmeraldas que mostramos aquí tiene el mismo sabor. La manufactura es perfecta. Las gotas de esmeralda cuelgan de las piezas de diamante montadas en el más puro estilo Art Déco. El collar es imponente, lo cual es normal, ya que fue usado por la princesa Faiza como “joya de Corte”, sin embargo, es muy elegante y las piedras se mueven muy suavemente sobre el "escote" de la mujer que porta la pieza.
Vincent Meylan


Vincent Meylan es historiador y periodista, ha escrito numerosos libros sobre Joyería: “Boucheron, el Archivo Secreto” (2009),” Van Cleef & Arpels, tesoros y leyendas” (2012)  Su último libro,” Mellerio dits Meller, Joaillier des Reines” acaba de ser publicado en Francia.