
Con certeza podemos afirmar que en materia de accesorios la moda atraviesa por un periodo de extrema osadía, un estado rebelde, si se le quiere decir.

Basta revisar la tendencia de los bolsos transparentes que no dejan nada en la intimidad, o los enormes collares en cadena que envuelven cuellos y cinturas.

Tanta temeridad no se acaba ahí, pues las manos también recogen parte de la naciente insurrección indumentaria.

En clave neo-grunge o glam-rock, los anillos se toman por asalto todos los dedos de las manos, convirtiéndose en un accesorio imprescindible de ésta y la próxima temporada.